Si queremos un México que inicie un verdadero cambio hacia la igualdad, debemos empezar por la limpia de las Instituciones y que éstas asuman sus funciones de manera imparcial y transparente, por ello, es indispensable empezar a considerar por lo menos los siguientes pasos o niveles de acción donde el Ciudadano debe ser el principal promotor del cambio.
No podemos esperar nada bueno de la clase política o el sistema de partidos, seguir con esa idea utópica es condenar el presente y comprometer el futuro de las generaciones que vienen, puesto que los políticos han demostrado que solo cuidan sus intereses o el interés al que representan.
Las constantes reformas Constitucionales, en tema electoral, económico, fiscal, energético, etc, solo agrandan las diferencias entre la extrema riqueza y la extrema pobreza, la misma historia y promesa de siempre, los mismos políticos cambiando de puestos y haciendo fortuna a costa del erario público, es momento de que los ciudadanos renovemos el pacto y nuevamente construyamos un México que sea el sueño de los mexicanos en su propia tierra y no fuera del país.
Para este cometido, debemos pensar en niveles de acción ciudadana, agotar paso a paso las probables posibilidades de solución hasta llegar a considerar opciones que solo bajo la presión ciudadana se vean obligadas a ser implementadas.
Debemos respetar el actual marco constitucional para evitar convertirnos en revolucionarios y ser objeto de persecución política, pero sí podemos generar una revuelta popular, un “Tsunami Ciudadano” como muchos le llaman al despertar del ciudadano, a la acción de retomar el control sobre las Instituciones a las que nos obligamos a respetar y obedecer.
El primer paso, o intento en este proceso, podría ser la exigencia ciudadana para la creación de un Órgano Ciudadano de Control de Confianza para la Administración Pública.
Éste Órgano Ciudadano debe estar integrado no por políticos, tampoco ciudadanos nombrados a dedo por autoridad de algún poder del Estado, como actualmente ocurre, sino que debemos considerar su integración por destacados ciudadanos reconocidos por su trayectoria honorable y principalmente por aquellos que quieran dejar un legado que cambie el destino, no solo de sus hijos sino de todo México.
El Órgano electoral, puede coordinar los trabajos o funciones que se le encarguen o sean de responsabilidad de dicho Órgano Ciudadano; pero qué responsabilidad podría tener este Órgano ciudadano?
Es importante saber quiénes son los candidatos, sus referencias, vínculos, el patrimonio con el que cuentan, declaraciones de impuestos, si tienen antecedentes penales, adeudos, etc, etc. Seguramente alguno de estos temas es revisado por el Órgano electoral como requisito para la inscripción de candidatos.
Sin embargo, los ciudadanos hoy más que nunca, estamos obligados a saber a quienes elegimos en las elecciones, aunque sabemos que nosotros votamos y el sistema electoral que tenemos en definitiva decide quien es el que ocupará el puesto popular, nosotros no elegimos a los candidatos, son los partidos políticos quienes deciden sobre ellos, y peor aún tratándose de candidatos uninominales, los cuales la ciudadanía desconoce de su participación en las elecciones hasta el día en que ya son electos.
Por esta razón consideramos necesaria la implementación de éste Órgano ciudadano, que en coordinación con la Institución electoral, deberán encargarse de hacer la indagatoria necesaria para que los candidatos se sometan a un control estricto realizado por peritos en el tema de detector de mentiras, exámenes psicológicos, toxicológicos, en los que se les cuestione si tienen algún tipo de vínculo o conocimiento del crimen organizado o simplemente respondan a las preguntas que profesionales de la materia vean conveniente, siempre bajo la supervisión ciudadana; en caso de que los candidatos a Presidente, Gobernador, Diputados regidores, presidentes municipales etc, pasen estos controles, podrán ser registrados y habilitados para participar en las elecciones que les interese, de lo contrario serían descalificados y sometidos a una investigación por la autoridad competente.
De esta manera, el Ciudadano, podrá renovar la confianza hacia la clase política ya que habrá Ciudadanos vigilando que los candidatos reúnan condiciones mínimas de elegibilidad y que no elijamos a personas vinculadas con el crimen organizado que luego sirven de protección o conformación de redes criminales vinculadas al gobierno.
Este puede ser el primer paso para integrar un Congreso con políticos que gocen de la confianza ciudadana, que trabajen en beneficio de los ciudadanos a quienes representan, de este modo, no solo intentaremos renovar la confianza de la clase política, sino que se procurará hacer una limpia de arriba para abajo, ya que Secretarios de Estado, Directores, Jefes de policía y demás funcionarios públicos de puestos importantes que son nombrados por las autoridades electas, deberán someterse al mismo control, para así tener la certeza de que quienes conducen la Administración Pública son personas honorables que se merecen nuestro respeto porque libró el control de confianza.
Consideramos que no existe razón alguna para que ningún político se oponga a esta iniciativa, puesto que tiene la finalidad de devolverle la credibilidad a la clase política devaluada por la corrupción y la falta de respeto a la sociedad civil.
Aprobándose esta iniciativa, deberá ser de aplicación inmediata y obligatoria para todos los funcionarios públicos actuales, claro que se esperaría que voluntariamente se sometan a este tipo de control.
No podemos seguir esperando que las cosas se solucionen solas, dejar que los políticos solucionen el gran problema que tenemos, es como dejar que las cosas simplemente sucedan por capricho, no podemos seguir siendo cómplices de la corrupción, cómplices de la violación de derechos, electores de nuestros verdugos, creo que es momento oportuno para reflexionar sobre esta idea, que puede iniciarse primero en cada Estado y posteriormente exigir el mismo procedimiento a nivel federal.
Si esta iniciativa no es bien recibida, simplemente será evidencia de que los políticos no quieren cambiar el estado de las cosas y ésa actitud nos conducirá a tomar el siguiente nivel de acción que sería la exigencia al Constituyente Permanente de la Federación a que convoque a una Asamblea Constituyente Ciudadana, para que se encargue de realizar las reformas necesarias a la Constitución o en su caso redactar una nueva.
Este otro planteamiento podría ser la exigencia ciudadana en caso de que la anterior no tenga el respaldo suficiente o la voluntad política para implementarla, estamos seguros que la presión ciudadana puede ganar con la moral a los políticos, pero ese es otro tema que comentarlo en otra oportunidad, hoy vemos que éste es el momento oportuno para exigir la implementación del Órgano Ciudadano de Control de Confianza para la Administración Pública, sin embargo tratándose de un tema tan delicado, la iniciativa se la debe trabajar con mucho cuidado y principalmente con el apoyo de Organizaciones Ciudadanas por seguridad de quienes la presenten en sus respectivos Estados ya que la misma creemos que no será del agrado de muchos, es momento de trabajar juntos y unir esfuerzos en la construcción de esta iniciativa, si no le agrada la sugerencia espero su opinión y si le parece interesante me gustaría que la trabajemos, si o no...?
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